El sonado hit de Sur Caribe demostró que en Cuba no hay géneros "menores" cuando de buena música se trata
Por DIXIE EDITH
http://www.bohemia.cu/2006/05/11cultura/sur-caribe.html
Fotos: GILBERTO RABASSA
(11 de mayo de 2006)
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Las credenciales de Sur Caribe tienen sabor a conga. Arrollando desde los carnavales de Santiago de Cuba, el grupo, con su refuerzo de cuerdas sinfónicas y la comparsa de Los Hoyos en pleno, fue invitado de lujo en la despedida del año 2005 en miles de hogares cubanos y luego retumbó en las graderías del Clásico Mundial de Béisbol con cada lineazo de la batería criolla.
Semanas más tarde, desbordó el Teatro Karl Marx y llenó plazas en Matanzas, Trinidad, Holguín y Santiago. Tres nominaciones a la Feria Internacional Cubadisco en diseño, vídeo y música popular bailable, confirmaron que el público de este lado del mundo pocas veces se equivoca cuando se quita el sombrero. Pero valdría la pena contar que el CD Credenciales no llegó, como la música del burro de la fábula, "por casualidad".
Ricardo Leyva, compositor, productor musical y director de Sur Caribe cuenta a BOHEMIA los avatares del grupo, y su conga.
"Somos una orquesta en busca siempre de un sonido propio, con el espíritu de la ciudad donde nacimos: Santiago de Cuba, y por tanto su influencia caribeña, que es inevitable. La cuna del son, de la lírica de la trova y de la conga está en Sur Caribe desde el primer momento."
–Desde hace unos 20 años, ¿no?
–En 1986. Yo había regresado hacía poco de estudiar en La Habana y me propusieron echar a andar una plantilla que existía con el nombre de Renovación Santiago. Un amigo, Julio Rodríguez, entonces director de la EGREM en Santiago, vio como el sonido de aquella orquesta estaba cambiando y me sugirió buscarle otro nombre. Le dije jugando: piensa en uno. Así nacimos.
–¿Cuál es tu formación musical?
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Con' tó, el primer CD del grupo, fue Premio EGREM al disco más vendido en 2002, con temas como El poder de las mujeres, y Pedrito Calvo como invitado |
–Quería ser pianista pero mi mamá insistía en que fuera médico y creo que también funcionaban algunos tabúes: "pianista, tan delicado…". Hasta que un día me fui a estudiar la especialidad de eléctrica naval. Terminé los estudios en Casablanca y tuve la suerte de caer en la Academia Naval. Allí estaba la banda musical dirigida por Norman Milanés, quien tenía, además, una escuelita de música donde aprendí contrapunto, armonía. Muchas veces tuve a un maestro como Norman para mí solo porque pocos soldados iban a las clases. Me hice músico.
–Casi todos los de Sur Caribe tienen una sólida formación académica. ¿Es un requisito?
–Las pruebas para integrar el grupo son fuertes. Desde el primer instante me di a la tarea de rodearme de músicos capaces. En Sur Caribe, por ejemplo, los trombones suenan en tesituras muy altas, no correspondientes a la media de ese instrumento. Para tocarlos hay que tener un excelente nivel como instrumentista. También se exige leer muy bien música, pues aunque la nuestra suena simple, sencilla, es complicada de tocar. Se basa en combinaciones armónicas que se suceden una detrás de la otra. Si no puedes leerlas bien, no suenan. Siempre he buscado dos cosas esenciales en un músico: calidad humana y nivel técnico.
–¿Por qué decidieron probar suerte en la capital?
–Nuestras metas artísticas estaban más que alcanzadas en Santiago y decidimos ampliar horizontes. Tras el primer CD, empezamos a incursionar en los escenarios habaneros. Logramos catapultar la orquesta hacia el ámbito nacional. El nuevo público se dio cuenta de que existíamos y el viejo se alegró porque confirmó que no vamos a defraudarlos. Luego hicimos Caminando y finalmente, Credenciales, con Añoranza por la Conga. Nunca vamos a dejar de ser una orquesta santiaguera, con el sabor, los sueños, alegrías y tristezas de la gente del terruño.
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Los trombones en Sur Caribe tocan en tesituras muy altas |
–¿Cómo ve el tema de la migración de talentos hacia la capital un músico y productor, con la mayor parte de su obra hecha en Santiago?
–La mayoría de los músicos que están en la capital y proceden de otras provincias quisiera, de corazón, permanecer en su tierra. Pero solo es posible lograr un impacto nacional estable desde La Habana.
"Raras veces un programa de la televisión nacional viaja a otras provincias. No estamos de espaldas a la situación económica por la que atraviesa Cuba y sabemos de los esfuerzos que se hacen en el país. Pero también estamos conscientes de muchas carencias que no siempre tienen que ver con dinero. Quizás se lograría una promoción más pareja si esos programas, de horarios estelares, pudieran recorrer el país; pero también si las agrupaciones de provincia tuvieran un espacio estable en lugares como las Casas de la Música capitalinas, por ejemplo.
"Esa situación se da con toda la música. ¿Desde cuándo no se ve en la televisión al Orfeón Santiago, ese coro de primera dirigido por Electo Silva, uno de los más grandes maestros corales de Cuba? ¿Y al Madrigalista o a la Sinfónica de Santiago? La conga de Los Hoyos tiene hasta nominaciones al Grammy y eso se conoce poco.
Con' tó, nuestro primer CD, ganó el premio al disco más vendido en 2002 y nos cogió del lado de allá. ¿Te imaginas lo que hubiera pasado si hubiéramos estado en La Habana? Nos invitaron a la premiación nada más y a mí solo. Eso es caro, no hay combustible, no hay hospedaje. Es una realidad. Pero existe desconocimiento, falta programación y en parte, también sensibilidad. Muchos irónicos me dicen ahora, ‘¿para qué viniste a La Habana si le sigues cantando a Santiago y sientes añoranza por la conga’? Vinimos para que Cuba entera pudiera escuchar la música de una orquesta que tiene 20 años y una historia."
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Sur Caribe desfiló el 1ro. de Mayo en Santiago con la conga de Los Hoyos |
–Hay quienes opinan que las letras de la música popular bailable tienen que ser agresivas, chabacanas; ¿cómo se las arreglan ustedes?
–Creo en la belleza de la trova santiaguera, que es en definitiva la belleza de la canción cubana, y quizás por eso me inclino a pensar que lo verdaderamente popular no tiene que ser chabacano. El público cubano tiene el don del buen oído y un altísimo nivel cultural e intelectual: se puede sentir ofendido fácilmente con letras que no correspondan. Aunque algunos tarareen un estribillo mal colocado desde el punto de vista del lenguaje o de la ética, eso no es lo que prefieren. Los cubanos quieren textos que los hagan reflexionar y retraten sus vidas, que se parezcan a sus hijos, a sus padres, a sus amigos, a su pueblo. Por ahí transita la cosa. La ricura, la decencia y lo serio pueden perfectamente caminar juntos en la música bailable.
–¿Escapa Sur Caribe de las presiones que ejercen sobre el estilo musical quienes comercializan el arte?
–No estoy preparado para permitir que ninguna productora me oriente a la hora de hacer música. O acepta mi producto como es o no me interesa. Todo lo que ha pasado últimamente nos dice que vamos bien, lo que no impide que perfeccionemos el trabajo. Pero al camino de la cubanía, de lo criollo, no vamos a renunciar. No por gusto decimos en la conga: oigan, santiagueros, sigan adelante.
"Tenemos una fe inquebrantable en la música cubana y siempre hemos estado seguros de que es inmortal. Si por una corriente comercial u otra razón baja a planos inferiores durante un tiempo, eso es pasajero. La música cubana siempre va a salir a flote. No por gusto Cuba es una de las tres potencias musicales junto a Estados Unidos y Brasil. No importa lo que piensen los comerciantes. Como asegura un dicho yoruba: cuando la verdad llega, la mentira se esconde. Y la música cubana siempre va a llegar."
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Credenciales es el primer CD de la EGREM que incluye una multimedia con fotos, vídeos y otras informaciones |
–¿A quién se le ocurrió unir la corneta china con violines sinfónicos y la conga de Los Hoyos?
–Todos los CD que hemos hecho con la EGREM tienen mucho que ver con Santiago. Pero Credenciales se grabó especialmente en el marco de las celebraciones por su aniversario 490, para hacerle un homenaje especial. No queríamos un son o un bolero, pues se le han hecho muchos. Son de la loma está dedicado a Santiago y para mí es insuperable. Escogimos la conga. Y dijimos, bueno, en este momento de tanto ruido en la música, tenemos que hacer una conga fina, elegante.
"Grabamos en vivo la base de la conga de Los Hoyos, la suavizamos con cuerdas, pero no con el concepto de charanga, sino con cuerdas sinfónicas. Y usamos un cuerpo de texto y varios estribillos, con un sentimiento muy importante en la vida de cualquier ser humano: la añoranza. Nos metimos en camisa de once varas porque no queríamos ofender a los sinfónicos, pero tampoco a los congueros, ni a los salseros. Salió bien.
"La conga está ahí. Solamente la despertamos una vez más para que se recordara y las nuevas generaciones la descubrieran. Nunca imaginamos que diera como resultado tanto cariño, tanto respeto. En el centro del CD Credenciales están las opiniones de grandes músicos. Quiero agradecer a los maestros Juan Formell, Pupy, David Calzado, Giraldo Piloto, Pedrito Calvo, Mayito Valdés y Eliades Ochoa, entre otros, lo que dijeron sobre este disco antes de que saliera a la calle.
"Para el vídeo fuimos al barrio de Los Hoyos. Hablamos con Rudy Mora y Orlando Cruzata, excelentes maestros del videoclip, y les explicamos que queríamos planos muy cercanos, sin efectos especiales: bien natural. Quienes viven allí están orgullosos de ser como son y eso había que contarlo. El gesto en el pecho y la mano hacia adelante quiere decir: esto es mío, soy santiaguero y voy a seguir andando."
–¿Y el impacto de que haya sido el himno del equipo cubano en el Clásico Mundial de Béisbol?
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En Añoranza por la conga está de fondo la conga de Los Hoyos grabada en vivo y su corneta china "un instrumento pentáfono muy difícil de combinar", a juicio del director de Sur Caribe |
–Según Pacheco la conga llamaba a la batalla, exacerbaba los ánimos y no hubo mejor música para demostrar qué estaban haciendo los cubanos en Puerto Rico y Estados Unidos.
"Se lo digo a quienes me retan todos los días a superarla. Quizás yo tenga la suerte de hacer cosas mejores musicalmente hablando, técnicamente; pero superar el cariño, la importancia que le han dado los cubanos a este tema, sin límite de edades, de creencias… eso es imposible. ¿Puede haber más para un artista? ¿Más reconocimiento que el cariño de su gente? ¿O que la dirección del país esté interesada en el texto porque funciona como un himno? ¿O que un tema dé esperanza y aliento a su equipo en un momento deportivo y político como el Clásico Mundial? ¿Qué muchos cubanos tarareen la conga mientras caminan al trabajo? No hacen falta medallas, ni trofeos. ¿Se puede aspirar a más?" |
Añoranza por la Conga: Primer lugar por temas en Cubadisco 2006
Olga Malo de Molina
http://www.cultstgo.cult.cu/220506-1.htm
La noticia fue recibida con notable alegría en Santiago de Cuba: el primer lugar por temas en el Cubadisco 2006, lo obtuvo el ya popular número Añoranza por la Conga, del santiaguero Ricardo Leyva, director de Sur Caribe.
El pueblo santiaguero, y en especial el de la barriada de Los Hoyos, se sintió regocijado por el triunfo. El Foco Cultural sito en Martí y Moncada, y sede de la legendaria Conga, fue el centro de un recorrido que sumó cada vez más público. Sin organización previa, las pailas, los cueros y la corneta china, siempre preparados, pasaron a manos de sus ejecutores, que ni tardos ni perezosos se aprestaron para recorrer la Avenida Martí y sus calles aledañas. Parecía que julio se hubiese adelantado con su carnaval.
Sur Caribe, orquesta santiaguera radicada desde hace algún tiempo en La Habana saltó a la fama el año pasado gracias al tema, incluido en el CD Credenciales, Añoranza por la Conga, en el que los músicos de la orquesta, comparten protagonismo con los integrantes de la Conga Los Hoyos y la Sinfónica de Oriente.
Nunca antes se había logrado tan efectiva mezcla entre la llamada música culta y el ancestral ritmo, surgido de lo más profundo del sentimiento del negro esclavo, de la añoranza por la tierra de la que había sido violentamente separado, de sus deseos libertarios.
La conga es Santiago y Santiago es la conga, Leyva lo recogió fielmente en su Añoranza...El certamen hizo justicia a un tema que ocupa un lugar cimero en la preferencia de todo el pueblo santiguero y cubano.
«Acabo de escuchar la canción más importante de los últimos años»
por Carlos Tena
http://laventana.casa.cult.cu/modules.php?name=News&file=article&sid=3220
Una corneta china suena de repente en la casa del vecino. Joder, parece una tenora catalana, me digo a mí mismo. A los 20 segundos se escucha una percusión, luego metales desarrollando un ritmo al que no puedo sustraerme. Me levanto de la cama justo cuando el solista me informa de que “Micaela se fue pa’ otra tierra buscando caminos”.
De repente, un coro de voces completa la información. Y cuando menos lo esperaba, ¡una sección de cuerda toma el protagonismo envolviendo la historia¡ Y aquello iba increscendo. Y yo, bailando sobre el lecho. Todo esto me sucedió en una tibia mañana de Diciembre de 2005. Hoy, cuando ya el tema está en boca de todo el Caribe, me alegra saber que aquel día llegué a mi trabajo diciendo: “Acabo de escuchar la canción más importante de los últimos tres años”.
Desde hace más de seis meses, el tema “Añoranza por la conga” está arrasando en la isla del ritmo eterno [Cuba]. Su autor, el músico santiaguero Ricardo Leyva es, además director del grupo Sur Caribe, responsable de esa canción, la más interpretada hoy en las calles de Cuba por todo tipo de personas. No hay niño, joven, adulto o anciano (y en femenino también) que no sepan de memoria la breve y emotiva historia de esa cubana llamada Micaela.
Ricardo (Santiago de Cuba, 1959) fue desde chaval un prodigio musical, luchando contra un ambiente en el que, por paradójico que pueda parecer, no existían raíces artísticas. Estudió en la Academia Naval de La Habana donde, al fin, un maestro como Norman Milanés, director de la Banda de la Marina, se aviene a darle las primeras clases que continúa en el Conservatorio Ignacio Piñeiro, el del Septeto famoso.
Al regresar a su tierra natal, Leyva ya tiene decidido su futuro, trabajando de forma durísima hasta conseguir ser Director del “Conjunto Sur Caribe” (1987) que hoy, discográficamente, es el rey del ritmo en estos cálidos parajes. Desde aquellos años no se ha detenido en su búsqueda de un territorio que no se hallara tan pisoteado como la llamada “salsa” (espantoso y vulgar término inventado en USA), experimentando con todo tipo de arreglos y sonoridades (“Con Tó’” en 2002, o “Caminando”, dos años después) hasta llegar a estas “Credenciales” (2005) en las que el carné de Micaela pasa de mano en mano tratando de adivinar su paradero.
Desde esas navidades del 2005, indagué todo lo que pude hasta dar con el disco, cosa que me supuso algunos quebraderos de cabeza que hoy doy por buenos. Lo que me atraía de esa “Añoranza por la conga” era algo más que el poderoso influjo del tempo, o los coros respondiendo al solista que narra la historia, sino los formidables arreglos de cuerda que ensamblaban con el resto de la banda de manera insólita. Qué trabajo tan exquisito, qué inteligencia musical y qué singular atrevimiento el de Leyva, señores.
Los habituales lectores de esta sección, en la que viven normalmente nombres dorados de la historia de la música popular o estilos musicales arraigados desde hace siglos, habrán alucinado en colores al leer el titular de esta reseña, pero viviendo en La Habana, digo yo que es más que comprensible que, por una vez, y para que sirva de precedente (porque voy a repetir), hable de algo tan reconfortante y sorprendente como esta canción que ya es un emblema nacional.
En el festejo del 1º de Mayo en Santiago de Cuba, medio millón de asistentes, entre los que se encontraban autoridades del gobierno y de las Fuerzas Armadas, bailaron al compás de la “Añoranza...” celebrando el Día de los Trabajadores. Fue impresionante. Orgullo revolucionario, dignidad, solidaridad, patriotismo y desafío al asesino Bush, se palparon con tanta fuerza como la diversión y la alegría que se desplegaron en la villa desde bien entrada la madrugada.
Ricardo Leyva y sus Credenciales han merecido decenas de comentarios en la prensa nacional, donde se han escrito cosas como esta:
“Vale destacar también las letras de las canciones incluidas en Credenciales firmadas en su totalidad por Ricardo Leyva. Reafirmación de nuestra identidad, un fuerte sentimiento de pertenencia y añoranza por la ciudad de Santiago de Cuba o situaciones y personajes de la vida cotidiana tratados con gracia y desenfado, caracterizan esos textos que por momentos nos hacen recordar a otros creadores, que por demás admiran el trabajo de Leyva, dígase César «Pupy» Pedroso cuyas palabras de elogio están presentes en el disco, admirándose sobre todo de la originalidad en las interpretaciones y orquestaciones. Y dígase Juan Formell y Los Van Van, pero esto no es de extrañar, ya Ricardo Leyva ha confesado en otras oportunidades la enorme influencia que este músico y la legendaria orquesta han ejercido sobre su labor creativa”. (Ileana Rodríguez)
O este párrafo de Luis Ríos Vega en la revista «Tropicana»:
“La huella del tiempo marca la sonoridad de nuestra música, y esta presente en el desarrollo y las perspectiva de muchas de nuestras agrupaciones, de ahí que no resulte extraño que Ricardo Leyva entregue un producto que, si bien marca pautas, no se desentiende de nuestras raíces; lo comprobamos escuchando Mis credenciales, el nuevo disco de Sur Caribe, que nos coloca ante la capacidad integradora de un músico que fundiendo dos mundos sonoros, que siempre han buscado diferenciar (lo sinfónico y lo autóctono), hace que estos se descubran y complementen, dando como resultado un universo musical donde señorea un arte especial de fusionar sin traicionar valores.”
Y como remate, estas palabras del propio autor, referidas a la conga, ese ritmo que yo creía perdido entre las mangas floridas de los Lecuona Cuban Boys, hace ya más de 50 años.
“Primeramente, como músico diré que la conga es un fenómeno musical muy antiguo. Sabemos las vertientes que dieron como resultado la conga, que es anterior al son, y tiene una influencia africana muy fuerte. Una de las primeras razones por las que se dio a conocer fue porque la gente, los negros, podían disfrutar de los tambores caminando, o sea, sacaron los tambores de los barracones donde se hacían los rituales y los llevaron a la calle, y con marchas muy rítmicas empezaron a trasladarse de un lugar a otro de la ciudad, diciendo cosas en yoruba, en su lengua. Ese es el inicio.
Ya por supuesto los años pasaron y las congas cambiaron, y es la que tenemos hoy, un género genuinamente cubano. La conga santiaguera es diferente, hay comparsas y congas, pero la santiaguera tiene elementos rítmicos que la distinguen como género, como estilo, como propuesta y manera de manifestarse. Yo nací en un barrio conguero. La conga para mí es una tribuna donde siempre he podido escuchar todo tipo de coros. La gente, al igual que yo, dice lo que quiere en la conga, está muy atada a celebraciones que se hacen todos los años en Santiago de Cuba.
Recuerdo mis años de niñez y adolescencia, esperábamos los ensayos de las congas, las comparsas, los carnavales y, por supuesto, eso ha influido mucho en mí como persona. La conga es única para mí como medio de expresión. Las cosas que se hacen y se dicen en una conga solamente se pueden hacer en ella. Primeramente, es uno de los pocos géneros en que comienzas a bailar en un lugar y terminas en otro. Segundo, no hay reglas, tú puedes corear lo que tú quieras, el tema que quieras lo puedes abordar dentro de este marco musical. En los carnavales se olvidan un poco las rencillas. Cuando sale la conga la gente se olvida de todo, todo el mundo se pone a arrollar con su chancleta y su toalla. Eso para mí es la conga. (Extraído de una entrevista de Mireya Castañeda en el periódico «Granma Internacional»)
De conga en conga
Pedro de la Hoz • La Habana
http://www.lajiribilla.cu/2006/n262_05/262_14.html
¿Cuatro, cinco, seis meses? ¿Cuánto durará la euforia? Cuba vive la fiebre de la conga de un extremo a otro del archipiélago. Decididamente la palabra saltó una vez más del ámbito folclórico para convertirse en un fenómeno de amplia connotación social. El tema “Añoranza por la conga”, de Ricardo Leyva, interpretado por la orquesta que dirige, Sur Caribe, ha devenido el éxito musical de mayores proporciones que se recuerde en los últimos años.
No deja de ser curioso el hecho de que ese tema sea el único de la primera producción discográfica de la agrupación santiaguera que haya realmente impactado a escala popular.
Credenciales, en tanto disco, es, indudablemente, una amalgama irregular en estilos y proyecciones, donde a veces se coquetea con las sonoridades fuertes de la timba, con los sones más bravos, con estribillos y coros que pretenden pegar a la fuerza, mientras que en otras se anquilosa tratando de reeditar la solvencia neosonera de Juan Formell o las instancias guaracheras renovadoras de Cándido Fabré. No obstante, por sus resultados sonoros implícitos, algunas piezas como “Don Dinero” o “Muévete así que te queda bien” pudieran haber corrido mejor suerte. El primero, por condensar la actualidad timbera en una crónica de costumbre de corte satírico; la segunda, por la vivacidad de sus frases que incitan al bailador. Tampoco debe obviarse la intención de retomar la tradición trovadoresca en los primeros compases de “Lejos de Santiago”, hilo que se pierde en la posterior indefinición estilística del tema.
Pero, sin lugar a dudas, “Añoranza por la conga” marcó no solo la diferencia en el disco, sino la de lo que se ha estado escuchando en el espectro más reciente de la música bailable en nuestro país.
Leyva no inventó nada y, sin embargo, lo inventó todo. La típica célula rítmica de la conga de Los Hoyos, uno de los bastiones tradicionales del Carnaval de Santiago de Cuba, se muestra intacta, con toda su energía vital. No se le modifica ni transgrede. El compositor y director de Sur Caribe, conguero de raíz, apeló sencillamente a los suyos.
“Añoranza por la conga” tampoco se instala en una corriente nostálgica, característica de los reiterados revival a que suele apelar en determinados momentos la industria fonográfica para rescatar públicos y reciclar antiguos éxitos. En este caso se trata de un proceso de activación de la memoria que revela cómo el sustrato de una de las especies músico-danzarias de mayor arraigo en nuestra historia se halla visceralmente incorporado a la sensibilidad popular y al imaginario colectivo.
El resto, y no menos importante, consiste en haberle dado profundidad de campo a la conga, mediante procedimientos que no desvirtúan su esencia: una sonoridad que más que recordar lo puramente sinfónico, nos entrega una referencia tímbrica.
Y luego viene la letra y su manera de proyectarla. Allí sí se habla de nostalgia, pero también, al final de la fábula, de reafirmación, de recuperación de una identidad. No hay estridencias, sino una recitación fiel, en puro tono callejero.
Nadie se resiste a dejar de arrollar con esta conga de Leyva y Sur Caribe. Nadie se sustrae a sus aires optimistas. Nadie, ni el más pinto, deja de ser conguero.
Camino con credenciales
Por José Luis Estrada Betancourt
E.Mail: joselestrada@jrebelde.cip.cu
http://www.jrebelde.cubaweb.cu/2006/abril_junio/mayo-24/cultura_camino.html
Si el Cubadisco hubiese instituido un premio al tema del año, no dudo que ese galardón hubiera recaído en Añoranza por la conga, que, interpretado por la orquesta Sur Caribe, forma parte de Credenciales (EGREM), la tercera producción de la tropa liderada por Ricardo Leyva.
recaído en Añoranza por la conga, que, interpretado por la orquesta Sur Caribe, forma parte de Credenciales (EGREM), la tercera producción de la tropa liderada por Ricardo Leyva.
Quién niega que esta pegajosa pieza que obliga a arrastrar los pies sin control se convertiría de todas todas en un exitazo musical. Pero eso, quizá, hubiera tomado su tiempo, porque no siempre es posible colocar un número en la radio o en la televisión. Sin embargo, el ingenioso binomio Cruzata-Mora acabó por darle el «empujón» a este tema magníficamente estructurado, que supo combinar de maravillas el inconfundible sello de la Conga de los Hoyos con una sección de cuerdas y metales, dándole esos agradecidos aires sinfónicos. Y lo hizo con un video clip de lujo, tan sencillo como inmenso en su propuesta artística, razón más que suficiente para que en esta entrega de la fiesta del disco cubano Credenciales saliera triunfadora en dicha categoría.
Pero esa no fue la única distinción alcanzada por este fonograma, cuyos 13 temas fueron compuestos por Leyva, encargado, además, de los arreglos y la producción musical. Y es que aunque el CD tiene otros méritos, sobresale la dirección de arte y diseño gráfico de Tomás Miná, quien no solo supo escoger colores e imágenes, sino que, como un valor agregado, añadió opiniones de músicos de la talla de Juan Formel, Eliades Ochoa, Amadito Valdés, Giraldo Piloto, César Pedroso, Pedrito Calvo y David Calzado.
Al parecer Leyva en esta ocasión supo aprovechar aquello de que a la tercera va la vencida. Si con su ópera prima, Sur Caribe con tó (2001), logró pegar entre lo más popular El poder de las mujeres; y con Caminando hizo bailar a muchos con La pelota de la suerte (con otro súper video), ahora le puso mucha sandunga no solo a Añoranza..., sino a temas como El patatún, Yo soy tu varón, Sin papeles, no o Muévete así que te queda bien. Desde el primer track donde se canta «estas son mis credenciales para el mundo entero» (Mis credenciales) hasta la famosa corneta china del último, que aclara que esa conga nuestra no tiene por qué estar enmarcada solo a los carnavales, Credenciales evidencia que la orquesta, surgida en Santiago de Cuba, vive un proceso de madurez plena.
El disco rinde tributo con Lejos de Santiago tanto a la ciudad que los vio nacer como a la trova tradicional, uniendo a las voces soneras de Yoelis Catasús e Israel Cisneros «El Rayo», la cálida interpretación de María Ochoa, para entregarnos una joyita. Mas eso no es todo. Para que la felicidad sea completa Credenciales trae consigo un track multimedia que contiene información sobre la discografía de la agrupación, así como dos videos y fotos.
Con Credenciales, Ricardo Leyva y sus músicos han prestigiado la música popular bailable, después de que ese colectivo decidiera instalarse en la capital para abrirse paso en un género donde la competencia es bien fuerte.
La corneta china
Autor: RAFAEL LAM
http://cubahora.co.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_ptda.tpl.html&newsid_obj_id=1013114
La corneta china volvió a la palestra en Cuba con el éxito musical de Añoranza por la conga, de Ricardo Leyva y la banda Sur Caribe. Los primeros acordes de la corneta china hacen vibrar a la gente en esta novedosa creación del talentoso músico oriental, en la que funde la conga de Los Hoyos con violines y textos un poco filosóficos y poéticos.
Aunque no está muy claro en qué momento llegó la corneta china a la conga oriental, parece que fue a inicios del siglo XX. Rafael Cueto, en su composición Los carnavales de Oriente, grabada con el Trío Matamoros, emplea una cortena china.
La musicóloga María Teresa Linares informa que en el Museo Nacional de la Música se mantiene una colección de instrumentos musicales de China, en especial una corneta china (tié), con una reproducción artesanal realizada en Santiago de Cuba.
Afirma que "esta última se ha integrado en la música cubana, en el conjunto instrumental de la comparsa santiaguera de Los Hoyos, que usaba un cuerno de res que solo alcanzaba tres notas. Tambien en Santiago de Cuba salió la comparsa La Kimona, de nativos vestidos como chinos y con una música pentatonal, y otra en La Habana con el nombre de Los Chinos Buenos. Otros músicos han creado obras con esa sonoridad como es la danza Ahí viene el chino, de Ernesto Lecuona, y el danzón Una taza de arroz, de Antonio María Romeu".
Es asombroso el ensamblaje que se ha logrado entre los retumbantes tambores santiagueros de origen afrocaribeño con el sonido mágico de la corneta china, ya imprescindible en la conga oriental.
"Quise hacerle un homenaje a mi ciudad de Santiago –revela Leyva-, en la celebración del aniversario 490 de la fundación; lo hicimos desde la conga, uno de los símbolos de Santiago y de todos los orientales. La conga en Santiago se remonta a más de dos siglos. Hemos llevado ese ritmo de la calle al salón, como casi siempre sucede con las músicas más humildes. La conga es una danza que comienza en un lugar y va a parar a decena de kilómetros más allá".
Se afirma que los tres asentamientos mayores de chinos fueron La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba. La inmigración comenzó en 1847 (el próximo año se celebrará el aniversario 160 a toda gala).
La añoranza de Sur Caribe
Por María Hechavarría
http://www.rhc.cu/espanol/cultura/musica/premiadoscubdsico.htm
No hay otro número musical que se escuche más actualmente en Cuba que "Añoranza por la Conga", del grupo Sur-Caribe. Una composición que atrapa por la magia de su pegajosa melodía y una letra con reminiscencia de victrola que juega permanentemente con la nostalgia. La incorporación de violines le aporta la singularidad que la subraya por sobre cualquier otra similar. El resto es la misma secular y arrolladora conga santiaguera que ha hecho bailar a generaciones de cubanos.
La posición geográfica de la hermosa ciudad de Santiago de Cuba, situada en el sur de la isla de Cuba, da nombre a una agrupación que desde 1987 es dirigida por Ricardo Leyva.
Desde sus inicios, el trabajo de su director y los 16 músicos que la integran ha estado destinado a acercarse al corazón popular. Ya en l989 se vio consumada su pretensión y la agrupación comenzó a vivir un boom insospechado en la región oriental.
Los jóvenes músicos santiagueros que le dan vida son egresados de las Escuelas de Música de la ciudad, quienes con un elevado nivel técnico y un alto rigor profesional ejecutan en todos los géneros de la música popular cubana los peculiares arreglos de su director, logrando con ello una sonoridad distintiva con relación al resto de las orquestas del país.
Ricardo Leyva además de ser el prolífico compositor que aporta a la agrupación el mayor porciento de las obras que conforman el repertorio, demuestra inteligencia a la hora de componer y oficio literario, aderezado felizmente por la belleza melódica. Es un excelente orquestador y se desempeña también, con mucho éxito, como productor discográfico.
Los textos de Sur Caribe reflejan la cotidianidad y aunque giran en torno al amor y a la relación de pareja, abordan diferentes aristas demostrando un acercamiento meritorio a la sensualidad caribeña.
El trabajo vocal da la medida exacta de la intención de las composiciones, gracias a unas bien timbradas y afinadas voces armonizadas con maestría.
Sur Caribe arrasó en los carnavales santiagueros de l990 con éxitos contundentes como " Mi cafetal", " A la hora del amor" , "Lagrimitas" y " La maldad", continuando un camino exitoso marcado por una intención rítmica abarcadora de todas las expectativas del bailador santiaguero y en general de todo el Oriente Cubano.
Mezclar el ritmo y la candencia melódica de la conga santiaguera con el sonido actual de los conjuntos musicales y una sección de cuerdas y metales al estilo del mejor concierto sinfónico, han hecho posible que en estos momentos esta orquesta se encuentre entre las primeras del país en popularidad y aceptación del público bailador.
Para beneplácito de Sur Caribe y sus acompañantes, la conga más popular del momento se ha estado escuchando con profusión desde mucho antes del inicio del 2006, en casi todas las áreas bailables de la ciudad, mucho más en los hogares de buena parte de Cuba donde ha ganado, con creces, el favor del público.
Sur Caribe tiene la Llave
Por Elvira Orozco Vital
Santiago de Cuba, 2-may-06.- “Aquí, en Santiago, he hecho toda mi música y la seguiré haciendo”, declaró Ricardo Leyva, director de la popular orquesta Sur Caribe, al recibir la Llave de la Ciudad, una distinción que otorga la Asamblea Municipal del Poder Popular a esa agrupación que ha contribuido con sus aportes a la música y a la cultura cubanas y se encuentra entre las primeras del país en popularidad y aceptación del público bailador.
Sur Caribe está cumpliendo una gira que promociona en Santiago de Cuba su tercer disco compacto “Credenciales”, grabado por la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales: EGREM, la disquera cubana con la que ya hizo dos fonogramas anteriores: “Sur Caribe con To”, y "Caminando”.
Acerca de este hecho, Leyva explicó: “Yo quería que fuera aquí, en mi Santiago, donde primero se lanzara este disco, pero no fue imputable a mis anhelos la decisión de presentarlo en La Habana. Ahora estoy cumpliendo un lindo sueño, el de estar aquí con mi pueblo, con mis "Credenciales", disfrutando esta alegría”.
El disco Credenciales es sui géneris, pues en el track 14 tiene una Multimedia con el video clip de Añoranza por la Conga, y cuando lo abres aparecen -de manera simbólica junto a la semblanza de la Orquesta, sus integrantes y
números musicales -, las huellas dactilares de Ricardo Leyva, como carta de presentación especial.
Se anunciaba también que este fonograma estará nuevamente en discusión ante el Jurado de los Premios Cubadisco 2006, a celebrarse en Mayo venidero donde concursa en las categorías de Música Bailable y Vídeo Clip.
De cómo fue la participación de Añoranza por la Conga en los Premios Lucas, Ricardo Leyva expresó a CMKC Digital que "realmente llegaron tarde a la competencia, el Jurado es muy grande, no se conocen entre ellos y cada uno hace su votación en secreto, solo al final se sabe cual es la votación, pero eso, lejos de afectarnos nos convino a nosotros, porque solamente estar nominados ya es un premio".
La Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales, EGREM la presentó entre las nominaciones a los Grammy, y ese solo hecho es un tremendo average, como se dice en la pelota, nos comentó Ricardo Leyva, excelente orquestador y productor discográfico.
En “Credenciales” aparece Añoranza por la Conga, esa obra que se ha robado la atención de la crítica especializada y del público en el país por su letra clara y contagiosa orquestación, en la que Leyva demuestra su excelencia al fusionar con maestría a Sur Caribe con la legendaria Conga de Los Hoyos y los violines de la Orquesta Sinfónica de Oriente.
De Cuba traigo un cantar
Por Ángel Félix Ferrera
http://www.habanaradio.cu/modules/mysections/singlefile.php?lid=1049
Otro flamante álbum discográfico, Credenciales, fue presentado en La Habana por Ricardo Leyva, director de la popular orquesta Sur Caribe.
Producido por la EGREM, la mayor y más antigua disquera cubana, el fonograma atesora 13 piezas bailables, entre ellas éxitos actuales como El patatún y Mis Credenciales.
Sur Caribe alcanzó los más altos niveles de popularidad en Cuba durante el año 2005 con la obra Añoranza por la conga, bailada y coreada por millones de personas durante los festejos de fin de año. Se trata de una pieza que, sin abandonar los cánones de la genuina conga de Santiago de Cuba, enriquece su sonoridad con la presencia de instrumentos de cuerdas ajenos a esta manifestación musical, como las violas y los violines.
En la velada de presentación de su nuevo álbum, Ricardo Leyva reveló que había solicitado a las cuerdas que no siguieran el ritmo de la percusión, sino que realizaran un contrapunto, cuyo resultado fue realmente sorprendente.
Sur Caribe y su Añoranza por la Conga conquistaron al público de la Isla y, aún en la actualidad, encabezan los listados de la popularidad en Cuba. |